Es una práctica de movimiento libre y expresivo que te invita a explorar y conectar con tu cuerpo de manera natural e intuitiva. Sin coreografías ni reglas rígidas, esta danza fluye a partir de las emociones y sensaciones presentes, permitiendo que el cuerpo se exprese de forma auténtica. Es un espacio para liberar tensiones, descubrir nuevas formas de movimiento y disfrutar del placer de danzar, fomentando la creatividad y el bienestar físico y emocional.