Es una práctica encantadora que permite a las madres conectar con sus bebés mientras disfrutan de los beneficios del movimiento consciente. Se realizan suaves posturas de yoga combinadas con movimientos rítmicos de danza, creando un ambiente de armonía y unión. Esta actividad no solo fortalece el vínculo entre madre e hijo/a, sino que también ayuda a mejorar la postura, aliviar tensiones y disfrutar de un tiempo especial juntas.